Cómo llevarte bien con los compañeros de trabajo?

Tampoco somos tan distintos, a nadie le gusta llevarse mal con la gente que le rodea… Sí, a nadie, tampoco a ese compañero en el que estás pensando 😉 Pero la convivencia se vuelve complicada si hay divergencias en los objetivos y en las formas de trabajar de cada cual. Hay quien pone un pie en la empresa y no tiene una discusión hasta que sale, pero no es lo habitual. ¿Qué puedes hacer por entablar relaciones sanas en el trabajo?

Mejorar la convivencia entre compañeros

Hay dos situaciones que es muy común que se produzcan en el trabajo. Te damos algunas claves para resolverlas:

1. Tu trabajo depende de que yo haga el mío

Esta es una de las realidades de muchos flujos de trabajo. Si uno tropieza, los que van detrás se caen. Lo más prudente es ver si el compañero que no está haciendo su trabajo está atravesando una dificultad temporal. En este caso, una postura paciente y comprensiva por tu parte ayudará a reestablecer el ritmo.

Si su actitud es un hábito, conviene analizar los puntos en los que afecta a tu trabajo y exponérselo de una manera clara. Hay que tratar de llevar soluciones en la manga para llegar a acuerdos que convenzan a las dos partes, en lugar de generar tiranteces que se perpetúen. En ocasiones, la intervención de un mando superior que se encargue de gestionar el flujo es clave y hay que buscar su implicación.

2. Juntos demasiado tiempo

Hay lugares de trabajo en los que conviven personas muy poco afines en un espacio pequeño durante 8 horas o más todos los días. En estos casos, hay que revisar qué se hace en el tiempo de descanso para no sobrecargar más la atmósfera. Salir fuera puede ser una buena idea.

Por otro lado, es importante mantener una actitud cordial para que el ambiente sea soportable. No se trata de traicionar nuestros valores para llevarnos bien con los demás. Pero ni se arregla el mundo ni se mejora en absoluto la producción si se discute sobre temas polémicos con compañeros con los que sabes que no estás de acuerdo en cuestiones ideológicas o sobre formas de vida. Llevarse bien en estas situaciones es posible.

Conozcámonos un poco mejor

A veces, la impersonalización de las tareas y de los puestos de trabajo conduce a la falta de empatía en las relaciones. Es cierto que no te tiene por qué caer bien tu compañero, pero ¿te has parado a conocerlo mejor?

Las personas tratamos de adaptarnos rápidamente a las nuevas situaciones. Para ello, una estrategia muy útil es redefinir la novedad a la seguridad del entorno que ya conocemos. Por ejemplo, alguien que empieza a trabajar en un departamento y rápidamente sus compañeros lo apodan: este es un engreído o un friki o no habla nada o es un bocazas… Si no te molestes en pasar de esa imagen, puede que realmente te estés perdiendo lo que la otra persona te puede aportar, ya sea a nivel laboral como incluso personal.

Esta actitud es una tendencia humana tan marcada que hay prácticas de recursos humanos que tratan de ponerle solución, pues llega a afectar a la productividad de la empresa. Se obtiene mayor rendimiento en un ambiente laboral donde todos los trabajadores están integrados y se conocen. Una de esas prácticas es el afterwork, una manera informal de hacer fluir la comunicación entre compañeros.